URGENTE! El Estado asesina a comunero Mapuche en Malleco.

El contexto y grado de la guerra social en Wallmapu

Según la información que por el momento se maneja, la Comunidad Mapuche Rayén Pillán habría procedido a ocupar el fundo San Sebastián dentro del contexto de los múltiples procesos de recuperación territorial que se han llevado a cabo por parte de las comunidades mapuche que hasta el momento se habían mantenido en los cánones que el Estado impone para reclamar como propio lo usurpado. Como es sabido estos cánones nunca llevan a nada, y no hubo necesidad de que la práctica lo demostrara sino que el “proceso de negociación” ni siquiera se inicio pues el gobierno no recibió a los dirigentes de varias comunidades que hace un tiempo estuvieron en Santiago con el objetivo de ser escuchados.

Levantamientos y amoldamiento de las razones para las balas

Como sabemos, en diversos lugares del Wallmapu se empezaron a llevar tomas y acciones de resistencia que mediante el control territorial dejaban al descubierto la historia de la propiedad privada de ciertos latifundistas y empresas. Historia de sangre y violencia que pretende esconderse en relaciones jurídicas, relaciones que no eran reconocidas por las comunidades y expropiaban a quienes les había usurpado lo suyo.

Hoy se llevo a cabo una de las tantas ocupaciones. La Comunidad Mapuche Rayén Pillán ocupo el fundo san Sebastián, predio colindante con la comunidad Requén Pillán, en el sector Colonia Manuel Rodríguez, a unos 10 kilómetros de Collipulli; apropiado por el empresario Sergio González Jarpa gracias a la legitimación de la posesión de territorios que el capitalismo le permite.

Eran alrededor de 80 comuneros que en la mañana habían procedido a esta ocupación, y que en respuesta el empresario logro en lo inmediato una orden judicial para que la milicia privada de los empresarios, la policía chilena, hiciera el uso de la fuerza para el desalojo. En el operativo se habrían registrado ocho personas secuestradas por los aparatos del Estado y no disponemos de cantidad de heridos. Según la Prensa, efectivos de fuerzas especialesl, a eso de las 15:00 hrs, habrían sido emboscados por comuneros y atacados con armas de fuego, lo cual habría provocado que estos reaccionaran haciendo uso de la “legitima defensa”.

Con el transcurrir las horas, el carabinero afirma haber sido emboscado por weichafe con escopetas. Le habrían disparado. No balas de acero, sino perdigones. Se afirma que dichos perdigones habrían impactado en su carita. La venganza no podía hacerse esperar, y enfadado el policía considero que aun portando chaleco anti-bala y casco de acero, los perdigones (en el caso que sea cierto lo que dice) ponían en peligro su vida por lo que procedió a usar su pistola 9 mm y disparar a los comuneros casi a quemarropa por el funcionario, uno de estos disparos habría dado en un peñi, en el costado de su abdomen, Asesinandolo en el acto. El paco asesino se encontraria dando su versión al Fiscal Militar en el lugar, para luego ser «evacuado de la zona, por su seguridad» declaró el jefe policial, lo que entendemos que lo que salga de su putrefacta boca se transformara en la “version objetiva de los hechos”.

El comunero asesinado es José Facundo Mendoza Collío, de 24 años, quien pertenecía a la comunidad indígena Requem Pillán.

Ocho comuneros resultaron lesionados de diversa consideración luego de un enfrentamiento con carabineros después de que 30 personas trataron de recuperar el cadáver del comunero de manos de la policía .

Además del peñi asesinado, hay otros detenidos, varios de ellos familiares directos.
En el operativo de desalojo fueron detenidos:
– Miguel Mendoza Álvarez (47)
– Juan Curipán Collío (30)
– María Mendoza Collío (25)
– Joel Mendoza Collío (40)
– Mario Curipán Collío (32)
– Víctor Mendoza Collío (22)
– Sergio Marion Cayul (34)
– Juan Mendoza Collío (20)

El amoldamiento

El paco en jefe y responsable de cuidar los fundos de los dueños del país, Cristián Llévenes, defendió la tesis del policía que lógicamente se ha transformado en “lo sucedido”. Por el momento no tenemos más información, y solo podemos terminar con una reflexión que hace alusión a este proceso de ocupaciones que se estaba dando en Wallmapu y que tiene relación con esta especie de abstracción de la realidad que se ponía en circulación a través de la prensa, donde los latifundistas eran puestos como pobres victimas y cada vez que alguna comunidad realizaba alguna ocupación se mediatizaba de un modo en que el discurso que emergía de las imágenes podía hacerse equivalente con una declaración de guerra del pueblo mapuche carente de sentido.

No estamos “acusando” a la prensa, gobierno y policía, simplemente dando cuenta de cómo estas semanas se estaba “amoldando” a eso que suelen llamar la “opinión pública” para legitimar de una vez por todas las balas. Era cosa de ver los mismos foros de la prensa burguesa donde cada noticia desde territorio mapuche iba acompañada por declaraciones incendiarias de senadores, donde los acontecimientos expuestos no podían interpretarse de otra manera que no fuese “violencia mapuche en estado puro”, y los “usuarios” que consumían dicha información exigían balas y mano dura, expectantes de la repetición de la solución Bicentenario o espectáculo repetitivo de la historia del Capital, donde lo sanguinario reposa en la justicia de que “eran ellos o nosotros”

¿Qué más se puede decir?

Ya se ha dicho que aquí no hay víctimas, aquí hay consecuencias de la posición que se ha asumido. Pero también hemos de tener en cuenta que el enemigo, ese que controla nuestras vidas, necesita un campo de legitimación para actuar. La solidaridad como un comunicar lo que ocurre era nuestra arma, esperando que fuesen los mismos peñis quienes eligieran la estrategia más correcta acorde a la represión que se preparaba. Esta vez el capital por medio del Estado dio su golpe que claramente pretende amedrentar una vez que ha logrado la legitimación de hacer lo que le da en gana en este conflicto. No es la intención buscar simpatías en nadie, sino generar antipatías contra el poder. Sabemos que estos tarde o temprano soltarían las balas, pero también sabemos que requieren de un terreno propicio para hacerlo. Y es ahí donde los que nada tenemos porque no disponemos de los medios para producir nuestras vidas es que debemos solidarizar y actuar, hacer retroceder al enemigo y darle golpes.

Venganza por el weichafe caído, por lxs caidxs y lxs que caerán, por todxs lxs individuxs en guerra por la destrucción de todo lo que nos hace esclavxs.

A pasar a la ofensiva en esta declarada y visible guerra!!!

Jaime Mendoza Collío

Jaime Mendoza Collío

marcha en repudio al asesinato del weichefe en santiago.

marcha en repudio al asesinato del weichefe en santiago.


About this entry