Nomadismo Feral

x Erva Danhina

Nota: En los siguientes puntos voy a exponer algunos argumentos para que se comprenda la importancia de la movilidad en todos los aspectos de la vida humana, tanto en relación a nuestra salud como a nuestra forma de vivir. La movilidad nómada es un punto de vista natural que nos posibilita entender y embarcar en los flujos de la naturaleza.

El sedentarismo perturba nuestra visión de existencia y nos suministra una ilusión. Nos separa de la naturaleza en beneficio de la ilusión del dominio. Vivimos en un mundo enfermo (civilización) debido a este persistente intento de controlar la naturaleza. Y esto está devastando a muchos, ¡a todo!

El ‘Nomadismo feral’ se basa en el movimiento, en el retorno a una vida natural, en oposición a la civilización, en oposición a las alternativas de control. En oposición la ilusión del control. El control es una ilusión.

– ¿Qué animal en un estado salvaje es sedentario? ¿Qué partícula de la materia ocupa eternamente un mismo espacio?

– La movilidad es un aspecto de la naturaleza, como lo son la reproducción o la alimentación.

– Una vida libre y natural se encuentra en constante movimiento. Pero existe la posibilidad de que llevemos una vida sedentaria. Una vida ausente de movimiento. Viviendo en oposición a una vida libre.

– Intentando controlar la vida: Digo intentando porque de hecho nunca se podrá conseguir. Pues, aún en una vida sedentaria y estática, el movimiento existe (y es este movimiento frente al que la domesticación intenta ejercer el control). Una vida sedentaria necesita que las cosas sean estables. Pero algo que las “fuerzas” domesticadoras nunca conseguirán controlar el hecho de que las cosas acontezcan.

– La vida sedentaria es una constante de frustraciones, enfermedades y sufrimientos debido a la necesidad de que las cosas se encuentren estáticas y bajo control, por que ellas nunca lo estarán.

– El nomadismo permite el fluir natural. El sedentarismo provoca el incesante y fallido intento del control.

– Domesticación: Control, manipulación (que puede valerse tanto de la violencia física como de la violencia psicologica, o de la manipulación sutil del comportamiento priorizando los “beneficios” de una especie o grupo), inducción de comportamientos culturales, creación de cultura, rituales, jerarquía, división del trabajo. Eliminación de especies no domesticadas para el beneficio de la domesticación de otra (matar lobos para proteger el ganado).

– Cultura: Atrofia los sentidos. Es una ampolla virtual que ha englobado la especie humana, mediándola con el mundo natural a través de los símbolos (lenguaje, números, tiempo, tecnología). Muchas veces confundida con ‘costumbre’. Pero difieren en sus bases, pues cultura significa cultivo. El cultivo nos remite a la domesticación, el control, el ejercicio continuo del control, la estandarización de comportamiento y respuestas.

– Hábitos y costumbres: Las costumbres son respuestas a situaciones específicas. Generalmente los castores hacen las mismas cosas en diversos lugares diferentes; por ejemplo, construyen “cabañas en ríos”. Y, ciertamente, cada grupo de castores, en cada área, en cada río específico, lidia de una manera peculiar en cada río y árbol y todo lo demás alrededor. Ellos no cultivan este hábito, simplemente viven, y en el fluir de sus vidas ciertas actitudes son necesarias. Ese no es un ejemplo de cultivo del comportamiento. No es una cuestión de crear cultura para vivir.

– Feral: Salvaje, existente en un estado natural, así como ocurre con los animales o las plantas; lo que fue revertido de la domesticación al estado salvaje.

– El nomadismo feral es una ruptura total con la domesticación.

– Ser feral involucra la práctica de la movilidad nómada. El nomadismo feral consiste en la movilidad en el proceso de hacerse feral.

– El nomadismo o la ‘movilidad natural’ no es el incesante movimiento de un lugar hacia otro lugar. El nomadismo es la atmósfera de la movilidad, aún cuando se guarda reposo. Es el rechazo a la permanencia. El rechazo a construir la cultura.

– Movimiento y reposo se alternan incesantemente.

– Auto crítica anarquista: Prácticas de control, posesión, permanencia, productivismo, comercio, división del trabajo. Control de un espacio físico. Las iniciativas anarquistas que se basan en algunas de esas prácticas colaboran más con la reproducción de la vida domesticada que con la libertad.

– El nomadismo feral consiste en la re-conexión con la naturaleza. Un nomadismo de ciudad, en una ciudad (nomadismo urbano, reproducción del urbanismo como organización social) no estimula ni compromete verdaderamente el proceso de recuperación de nuestro salvajismo.

– Las relaciones en los medios urbanos son relaciones de dependencia y mediaciones. En una vida no urbana, en medio de la naturaleza, tenemos relaciones de autonomía y experiencia directa.

– El nomadismo feral tiene como objetivo la descentralización. El foco se encuentra lejos de los centros y las aglomeraciones urbanas. La urbanidad enseña y suministra sólo dependencia, vicio, rutina, trabajo, contaminación, ruido y una aturdidora estética homogénea.

– El nomadismo feral consiste en el abandono de la ciudad.

– Si lo feral se realiza en anarquía, y la anarquía consiste en el desarrollo de una vida libre; entonces recuperar lo feral es hacerse libre.

– Romper con la domesticación es romper con el miedo del mañana. Romper con la dominación es abrazar la confianza. La vida libre consiste en romper el miedo a la muerte.

– El miedo a la muerte tiene su origen en el cultivo del control de situaciones, el cultivo de lo permanente. El miedo a la muerte es el miedo al cambio. Con el cultivo de lo permanente surge el miedo al fin de un ciclo.

– El miedo a la muerte no debe ser confundido con el impulso de defender la integridad física, de supervivencia, que todos los seres vivos tenemos.

– Cuando se busca el control de la vida no se participa en el fluir natural, y con eso desaprendamos que la ‘muerte’ es una transformación y no un fin.

– No me cabe y no me interesa hablar sobre como es la vida o si se tiene vida después de lo que ha sido reconocido como muerte. El hecho es que la vida está presente en todas las manifestaciones físicas. Moléculas de hidrógeno generando moléculas de Helio en el centro de las estrellas o moléculas de hidrógeno interactuando con moléculas de oxígeno para formar agua es un fenómeno lleno de vida y movimiento. En el mundo físico todo se transforma, todo fluye. No existe muerte. No existe tiempo. No existe mañana.

– Hipótesis 1: Grupos de amigos se juntan y compran o alquilan la propiedad de una casa (alquiler = tipo de vampirismo explícito); luego de eso, se dividen obligaciones cotidianas y puntuales basadas en calendarios, nociones de tiempo, rutina, cobro y expectativa de una situación específica y el control del movimiento para garantizar situaciones fijas. La tensión y los desentendimientos generan muchas actividades indeseables que se tienen que tomar en cuenta. El disfrutar de la convivencia de la amistad no existe, y si existe es algo muy limitado. Existe sólo una compañía en la miseria. Los amigos, con tal experiencia, generalmente tienden a romper sus relaciones por causa de desentendimientos.

– Hipótesis 2: Un grupo de amigos se juntan y van a viajar. Recogen una re-conexión con el mundo natural, de un modo natural y libre para vivir. Comparten camaradería, conocimientos, descubrimientos, confianza, afinidades, desafíos y satisfacción. Los amigos, con tal experiencia, se aproximan y profundizan sus lazos de amistad.

– El nomadismo feral consiste en la autonomía. La movilidad nómada requiere y estimula la autonomía. La vida domesticada y sedentaria requiere y estimula la dependencia.

– Auto crítica anarquista: La construcción de la autonomía sin los aspectos de una movilidad nómada es consecuencia de los efectos colaterales del sedentarismo y de la territoralización. La construcción de la autonomía que no ataca la propiedad y/o se basa en la posesión y el control de un determinado espacio, no es más que la creación de un pequeño reino.

– Las formas de movilidad son infinitas así como son infinitas las formas en las que la naturaleza se manifiesta.

– El nomadismo feral rechaza y mina toda relación de dominio, rechaza totalmente la domesticación. Todas las otras especies son comprendidas como iguales y diferentes, pero no como inferiores. Una visión del mundo donde una especie o elemento es visto como inferior, es el resultado de la división, jerarquización y domesticación de la misma especie (humana).

– Ser salvajes nos hace comprender que en el mundo natural no existen jerarquías.

– Si un animal de otra especie depende de tus cuidados (animales domesticados), piensas en él como si fuese tuyo. La domesticación limita la libertad y la autonomía de ambos, del domesticado y del domesticador. Al dar el impulso la rueda de la domesticación se perpetúa a si misma y a todos sus efectos.

– Sedentarismo/domesticación: es la reducción de las relaciones con las especies.

– El nomadismo feral significa la comunicación con todas las especies.

– El nomadismo feral enfrenta una delicada situación. La civilización ha conseguido perpetuar la domesticación con nuevas maneras de controlar el espacio (con la ayuda de la imposición del tiempo). Las propiedades privadas (de la pequeña casa al latifundio; propiedades estatales, del edificio de ayuntamiento a mega hidroeléctricas). Intentan crear un mundo totalmente cercado. El reto del nómada feral es atravesar estos espacios. De modo que garantice su integridad física y espiritual en oposición a los sistemas de control.

– El nomadismo enfrenta otra situación delicada. La civilización ha conseguido perpetuar la domesticación porque se perpetúa la ilusión del tiempo. Se practica el cultivo del tiempo. Tenemos como ejemplo cualquier tipo de calendario adoptado. Los calendarios perpetúan el control a través de la ilusión de tiempo (padronizando y manipulando flujos a través de ciclos basados en fechas creadas; dividiendo la existencia entre pasado, presente y futuro). El desafío nómada es no dar impulso al tiempo.

– Pero el nómada feral tiene una importante estrategia de descanso. Las áreas consideradas por los domesticados de difícil acceso, las áreas con dificultades naturales son recomendables locales de campamento para un deleite estético.

– La domesticación es ante todo auto-domesticación. El ciclo de la domesticación es también un ciclo de construcción de jaulas, y cada humano domesticado construye la suya. El nomadismo feral no coloca la mano en esa rueda. Pues esa es la lógica de la permanencia. No construyas casas, acampa.

– “No construyas casas, acampa”, el campamento es la habitación natural de la humanidad. Nos permite una constante conexión con la tierra. No hay bloques de cemento aprisionándonos. El campamento y sus habitaciones, construidos con materiales naturales de accesos libres para todos, simples y livianos, sin embargo firmes y acogedores, nos protegen del frío, de un viento nocturno, pero no nos priva de la circulación del aire. Las prácticas que un campamento favorece son las del compañerismo y el respeto de la individualidad.

– Acampar en grupo es una dinámica de compartir. Acumular en campamentos puede significar la dispersión del grupo, pero ineludiblemente significa la soledad de quien acumula.

– Otro desafío nómada: El Estado no acepta que se opongan a él. El nómada feral no vive en esta sociedad, él no colabora con la reproducción del sistema: elecciones y votos, militarización, documentación, escolarización. El nómada feral se opone a esta sociedad, no comparte sus actividades. Nuevamente el reto nómada feral es atravesar el espacio, de modo que garantice su integridad física y espiritual en oposición a los sistemas de control.

– El control del movimiento es fundamental para el Estado, tanto para controlar el “cuerpo físico” como para garantizar la creación de fronteras. El feral atraviesa el espacio sin reconocer fronteras, igual que todos los pájaros, que igualmente “no siembran ni acumulan en graneros”.

– El niño es la naturaleza intacta, e intacta es la continuación de la naturaleza. El niño es fuente de inspiración para que abandonemos nuestra domesticación. Por este motivo ha sido el blanco de la domesticación. La escolarización es un ejemplo de la violencia, la escolarización obligatoria es un ejemplo explícito de violencia.

– Cuando es deseado, el feral comparte de igual a igual con el niño los conocimientos de su experiencia individual.

– La domesticación necesita domesticar a más niños. La naturaleza es la cura contra la domesticación, y precisa de niños libres.

– No ignoramos el factor ‘ahora’. ¿Qué pasaría con el nómada feral si tuviese hijos ahora?, yo que escribo estas palabras no tengo respuestas para eso (yo de momento no tengo hijos), aún así tampoco hay modelos para el nomadismo feral (algo inútil de establecer: modelos). Las respuestas para tales cuestiones serán más fáciles de hallar en la práctica, y urge que sean compartidas.

– Sabemos como evitar la concepción por medios naturales y saludables. Sabemos como y cuando tener hijos.

– El nomadismo feral rechaza la idea de control, y el control de la natalidad como repuesta a la actual sobrepoblación humana es como secar la ropa pero guardarla en el río. Si la sobrepoblación humana compromete el equilibrio ambiental es debido a la revolución agrícola y el sedentarismo.

– La humanidad antes de la agricultura (o sin la agricultura) vivía en perfecto equilibrio con las demás especies y con una población estable y equilibrada. Antes de la agricultura fuimos una especie estable. El crecimiento poblacional humano es consecuencia directa de la domesticación. Contener un desequilibrio jugando con el peso por el lado errado, dando repuesta al crecimiento poblacional basándose en el control de natalidad, es tan inútil como enjuagar el suelo pero no acabar con la gotera.

– Si hoy la humanidad está sobre poblando el planeta es debido a un estilo de vida específico. Si quieres una estrategia para contener el crecimiento poblacional, volvamos a ser nómadas y naturales como fuimos antes de la domesticación.

– El sedentarismo no sólo favorece a la sobre población, el surgimiento de la autoridad y de la división social entre los seres humanos (entre aquellos que controlan y los que son controlados). El sedentarismo favorece en igual proporción al debilitamiento del cuerpo y las restricciones de la mente. El sedentarismo favorece el debilitamiento de la alimentación y la limitación del movimiento.

– Una consecuencia de la movilidad feral es la alimentación natural. La alimentación natural nos conecta con la tierra, pues es lo que nace naturalmente a nuestro alrededor.

– La revolución agrícola y la revolución industrial nos expusieron a una infinidad de enfermedades debido a las profundas alteraciones que causaron a nuestro modo de vida. Echaron a perder nuestra vida salvaje y libre por una vida domesticada y llena de restricciones. Alteraciones que se reflejan nítidamente en nuestra alimentación.

– La Revolución industrial acentuó los efectos de la revolución agrícola. Acentuó aún más la división de trabajo, la dependencia de especialistas, el debilitamiento del cuerpo, el empobrecimiento de la mente y la restricción del movimiento. Hoy no sólo nos quedamos limitados a una villa agrícola con una única tarea, nos quedamos condicionados a las paredes, generalmente dentro de cuatro paredes mirando hacia imágenes de una pantalla iluminada, y para trasladarnos, utilizamos una cápsula de metal.

– La revolución agrícola, la revolución industrial, la sociedad industrial son la separación definitiva entre especie humana y el mundo natural.

– La revolución agrícola (la suma de la domesticación, división de trabajo, sedentarismo y cultura) añadió en nuestra dieta una mayor proporción de alimentos cocidos, de granos, leche de otras especies, un superconsumo de derivados animales. Esto significa un super aumento en el consumo de proteínas de origen animal, grasas, carbohidratos y azúcares. Nuestra alimentación se quedó pobre en vitaminas, enzimas, minerales y otras proteínas, ricas en alimentos naturales como las frutas, las hojas y sus raíces. Nos privó de la alimentación integral, dando origen a problemas en la dentadura (caries, pero formaciones), alergias, obesidad y otras enfermedades incontables, desde los huesos hasta los órganos, nervios, músculos y la piel.

– La revolución agrícola nos atiborró de cereales, pero nos privó de incontables frutas.

– La revolución industrial (la suma de la domesticación, división de trabajo, cultura y tecnología) por su parte añade en la dieta humana el consumo de alimentos sintéticos, procesados, refinados, inmersos en conservantes, coadyuvantes, estabilizantes, aromatizantes, colorantes.

– La alimentación industrial juntamente con el ambiente urbano e híper-tecnológico potencia las enfermedades creadas por la revolución agrícola y añade más enfermedades nuevas, aún más crónicas. En este sentido, es útil recordar que las enfermedades reconocidas como incurables, por ejemplo, son resultado de una suma de factores del estilo de vida sedentario-urbano-industrial, poco tiene a ver con el resultado de la acción de un virus. Un cuerpo debilitado es un cuerpo fértil para las enfermedades.

– El retorno a una alimentación natural, libre de todos los aditivos industriales y del empobrecimiento nutricional de la agricultura es fuente de cura y de vitalidad, fuente de vigor físico y espiritual.

– El feral no practica la agricultura, pero sabe que de la semilla viene el fruto y el refugio. El nómada feral estimula eso. Por donde se desliza su recolección, abunda lo fértil.

– El nómada feral necesita una cosa: no tener nada. Nada que comprometa su movilidad.

– El nómada feral necesita una segunda cosa: necesita aprender las habilidades de la Tierra. Hacer cuerdas, fuego, tejer hilos, tejidos, filtrar agua, montar refugios, confeccionar cestos, confeccionar herramientas tajantes, herramientas macerantes, cerámicas, recolectores de frutas, canoas, confeccionar con maderas y piedras. Aprender tales habilidades es el significado de la autonomía, significa haber retornado al modo de vida natural, significa conocer y respetar el lugar y las especies con quienes nos relacionamos.

– Podemos atacar la civilización, podemos abandonar la civilización. ¿Qué define un ataque?, ¿qué define un abandono?

– Hay situaciones en las que la domesticación necesita ser atacada, pero ineludiblemente en todas las situaciones la domesticación debe ser abandonada.

– La domesticación es una vanidad humana. Es un ejemplo de arrogancia. La arrogancia de subir en un pedestal inexistente y querer dictar las reglas en el planeta, este es el significado de la civilización.

– Nuestro mayor ataque a esta arrogancia es el rechazo a continuar con tal insensatez y descender de este fantasioso pedestal.

– Abandonar la domesticación, abandonar la civilización, abandonar el control. Fluir nuevamente, caminar suavemente en este planeta y volver a hablar con los animales.


About this entry