Aviones. Como flechas en la guerra.

Los puntitos amarillos representan el tráfico aéreo de un día, comprimidos en unos cuantos segundos. Es el ritmo del progreso, dicen. O el del turismo de copias:

« El viajero más antiguo y famoso de nuestra tradición, Odiseo o Ulises, fecundo en ardides, había perdido su casa, a la que trataba de volver sobreponiéndose a la tentación del olvido, y por eso tropezaba una y otra vez con cosas-nunca-vistas; y por eso, de regreso en Ítaca, nadie lo reconoció, hasta tal punto había cambiado. El moderno turista, al contrario, no sale nunca de casa y no tiene que regresar; está en el centro de un circuito de cosas-siempre-vistas que quiere volver a ver, sin alterar su vida, en la seguridad de su salón. Es la consecuencia perversa de lo que Sánchez Ferlosio llama ‘efecto Eiffel’ para nombrar precisamente esa acumulación de ‘postales’ sedimentadas en el ojo del visitante, al que la Torre Eiffel de verdad, cuando llega hasta ella, le parece una realidad degradada, muerta, decepcionante. Así que se apresurará a fotografiarla para devolverle su original condición de copia. »

Santiago Alba Rico. Fragmento del artículo “La verdadera copia. El turismo de masas” en Diagonal num 35.

 


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