“Por la destrucción de las jerarquías” Publicado en revista EXTINCION Nº1.

Somos los Elfos

Esos que llevan

La antorcha y la llama,

Vivir o morir

Y nunca rendirse,

Somos el veneno

De la salvaje lluvia de nuestra Madre.

 

Poema de Davey Garland.

Extraído de “La Noche de los Elfin,”

 

 

Una civilización que reclama todo como suyo, que considera que su existencia es el natural avance de “pueblos salvajes” a “sociedades desarrolladas”, que su existencia ha sido la salvación a la “dictadura de la naturaleza”, a la esclavitud de la “economía de subsistencia” a la falta de tecnología que “impedía horas de ocio”, que considera que su expansión ilimitada es algo que beneficia a todos estén o no de acuerdo, es una civilización de ignorancia, destrucción, expansionismo y violencia.

 

Si miramos no muchos años atrás, podemos encontrar grandes diferencias en este territorio, hace menos de 450 años, en este territorio se encontraba el Wallmapu1, territorio ancestral de los mapuche, un territorio fértil, repleto de bosques nativos , lagos, ríos, y un sin fin de vida salvaje. Este pueblo vivía en pequeñas comunidades (lofche) prácticamente autosuficientes, supliendo lo faltante por medio del trueque (intercambio) entre las comunidades. Su nación sin estado estaba compuesta por varios grupos divididos parcialmente , ubicados en las meli witran mapu ,estaban los pikunche (gente del norte); los williche (gente del sur); los wenteche (gente del llano); los puelche (gente del este o de la “Tierra dura”), y los lafkenche (gente el mar), pewenche (gente del pewen), chewelche (gente bravia), entre otros, pueblos unidos dentro de una gran nación y en especial una cosmovision en contacto con la espiritualidad de la tierra.

 

Tenían ( y aun tienen, debido a que sus practicas y vida como pueblo cada día crece mas y mas en control territorial y autonomía ) sus propios sistemas administrativos, medicina, espiritualidad, códigos de justicia, y un sin fin de recursos para la solución de sus problemas, satisfacían todas sus necesidades, tanto organizativas como sociales por medio de sus conocimientos como pueblo, por medio de técnicas que miles de seres humanos decidieron preservar , manteniendo el conocimiento por observación, por interacción con su medio natural.

 

Así se pario la cultura mapuche, influenciada por los cerros , volcanes, mares, lagos, ríos, por los pu newen (fuerza de la naturaleza).

 

¿Como es posible que esos “indígenas”, esos hombres “salvajes”, hallan podido sobrevivir por tantos años gracias a una “mera economía de subsistencia”, con “ocio limitado”, “carencia de excedentes económicos”, teniendo que suplir a la faltante tecnología con “la máxima energía con el máximo numero de personas”, pudiendo aun sobrellevar mas de 570 años en guerra con el invasor y aun así mantenerse en pie?

Tomemos otro ejemplo, el sociólogo francés Alain Caille establece el horario promedio de trabajo diario en Europa de la edad media en 8,5 a 16 horas dependiendo de la época del año, sin contar que los obreros urbanos tenían al año unos 130 días sin trabajo, entre fiestas religiosas y vísperas , mas los domingos y algunos sábados, y en el campo -decía Caille- solo 180 días de trabajo real, y sus niveles de vida eran sin duda tan buenos como en los años 1850 , y aun mas si tomamos a los romanos como ejemplo habían entre 150 a 200 días de fiestas publicas durante el año, y cuanto mas aun los “salvajes”.

 

Podemos estar orgullosos, nuestra vida bajo el monstruo de la tecnología nos permite tener mas cosas en la vida, estar mas limpios y vivir mas, pero aquí falta algo, si comparamos nuestra vida con el modo de vida de las sociedades preindustriales nosotros trabajamos más, y se nos presenta la paradoja del siglo XXI “escazes de tiempo”, perdida de tiempo de ocio y aumento del estres en un medio de abundancia y riquezas, llegando a la disminución de la calidad de vida y experiencias, uniformando nuestra vida, haciéndola plana.

 

¿Como es posible que la civilización mas avanzada, este sometiendo a supuestos ciudadanos libres a trabajar mas e intensamente de lo que lo hiciera cualquier indígena en sus propias sociedades? Corremos como animales encerrados, esquivando vehículos, autobuses, camiones, esquivándonos mutuamente, en un ritual frenético destinado a llevarnos a una vida llena de estres y tensión, enfermándonos cada día mas, obligándonos a consumir los medicamentos que las mismas empresas que nos esclavizan y enferman nos han fabricado.

¿Pero donde esta la falla? ¿Cómo es posible que nosotros que nos hemos consagrado a adquirir tantas riquezas materiales, estemos llegando a perder tanto tiempo de nuestras vidas?

 

El antropólogo Peter Farb decía : “La verdad es que la gran civilización trabaja a ritmo febril, mientras que los primitivos cazadores y recolectores de alimentos silvestres se encuentran entre las personas con mas tiempo libre sobre la tierra” y añade “ son las personas con mejor y mas variada alimentación sobre la tierra, además de ser las mas sanas”

 

Aun ante esta avalancha de factores en contra de nuestra civilización, nosotros optamos por defendernos, por excusarnos y creer que nuestro desarrollo y sistema de gestión de los recursos naturales es el correcto y mas eficaz (Pese a que gestionamos sin entender el entorno, ni como se organizara la gente antes de que llegara el invasor.)No pudiendo notar que esta manera de pensar no solo es arrogante, sino también racista.

 

Ahora si tomamos en cuenta nuestra relación con los animales, no hace mucho basada en la cercanía de los unos con los otros, en la observación directa, podemos darnos cuenta que si la comparamos con nuestro conocimiento basado en registros computacionales, cuantitativos, abstractos, objetivos y acelerados, estamos la gran mayoría de las veces en un proceso contrario al de ellos, que logran una vida sin mayores sobresaltos naturales por varios milenios, a diferencia de nosotros que año tras año extinguimos mas especies (de manera forzada) que todas las extintas en el pasado.

¿Pero como es posible, si ambos sistemas de conocimiento se basan en evidencia empírica? Ambos sistemas priorizan la acumulación sistemática de información detallada, y la delimitación de pautas a partir de una serie de datos diferentes , pero ambos empiezan a separarse en el punto que el sistema indígena de observación y trasmisión de conocimiento pone atención en la desviación de la norma en sentido cualitativo, como por ejemplo: que estén mas nerviosos o mas sociales, que engorden, que hayan mas hembras estériles, que presenten diferencias personales en comportamiento, etc, la suma de factores y conocimientos en detalle de parte de las comunidades indígenas es inmensa, en comparación con los escasos datos científicos aportados en las mismas poblaciones de animales estudiadas por nosotros, estas diferencias también están afectadas por rasgos culturales, tales como la “reciprocidad” practicada por la gran mayoría de los pueblos indígenas.

 

Esta muestra de fracaso de parte de la ciencia formal y mayoritariamente de la ecología occidental, esta directamente ligada con las características ideológicas de la ciencia formal, la cual no es neutra, presenta rasgos de claro interés ideológico en beneficio de la ideología dominante, amparada en las características mayoritarias de el especializado y universitario que en su gran mayoría es blanco, sin conocimiento general de los pueblos que lo anteceden, el cual tiende a considerar a la flora y fauna como un mero recurso para actividad económica y en el mejor de los casos considera que el recurso debe “sostenerse” para una futura explotación, validando la terminología capitalista de “máximo rendimiento sostenible”, y ejerciendo la función de director de empresa, intentando aumentar la explotación para generar la máxima ganancia posible

 

¿Pero es acaso no es posible con los conocimientos científicos que disponemos hoy en día, un desarrollo sustentable, un avance hacia lo natural, una reconstrucción de espacios y destrucción de otros, con el fin de poder equilibrar nuestra vida con los demás seres de la tierra?

Tenemos la capacidad, el conocimiento, y las herramientas suficientes, pero existe un factor que aun no queremos rechazar, el poder y las jerarquías, estos dos elementos han sido los encargados de posicionarnos en el trono de la tierra, separar nuestra sociedad, nuestro colectivo humano de las demás colectividades animales y vegetales, hemos pasado mucho tiempo creyendo que ese modelo de civilización que nos han impuesto, es el mas beneficioso para todos, que la sumisión a las jerarquías es algo natural, es el medio que propicia el avance, pero ¿Cómo acaso lo hicieron los mapuches y muchos pueblos mas para construir ese conocimiento sostenible, sin los recursos tecnológicos que en este momento rigen y organizan nuestras vidas y mas aun, como pudieron organizarse para ejercer esta responsabilidad para con su medio, sin autoridad ni cabeza visibles?

 

Ellos lograron entender que su actuar para con su medio conllevaba consecuencias y que esas consecuencias podían determinar el futuro no solo de ellos como especie, sino además el de muchas mas, entendieron que cada ser que habita la tierra junto a nosotros tiene valor y necesidades en si mismo y cumple una función en la “reciprocidad natural” y que nuestros intereses deben estar limitados por los demás animales, las plantas, por cada uno de los cerros, cada río, cada uno de los ñen (espíritus) que tiene cada espacio de la tierra, la cual tiene los elementos necesarios para nuestra sobrevivencia, los elementos que nos constituyen evolutivamente, y no divididos en jerarquías, sino tal cual como lograron organizarse para ser parte de nuestra esencia, ya que sin cada uno de esos elementos nuestra especie al igual que todas las demás no habría logrado evolucionar, entendiendo que nuestra evolución no es jerárquicamente mas avanzada que las demás, sino tan solo única, al igual que cada una de las miles y miles de interacciones que generaron a cada uno de los demas habitantes de la tierra, es por eso que es nuestra responsabilidad volver a tomar ese espíritu que nos une con la tierra, eso que verdaderamente nos da valor, eso que nos une con nuestro medio y nos recuerda que somos tan importante como ellos, que cada daño infringido sobre los demás seres tiene el mismo valor que ejercido sobre nosotros mismos, entendiendo que el valor de un ser, esta en si mismo y no en la comparación y medición de jerarquías evolutivas .

 

Ante este dilema de resurgimiento de nuestro espíritu mas avanzado el espíritu salvaje, es que la declaración central del ecologismo profundo, es un elemento de gran ayuda para la formación y planificación de un modelo verdaderamente ecológico y biocentrico, eso si, no bajo el yugo de su importancia, sino junto a ella.

 

 

Declaración central del ecologismo profundo : ocho principios fundamentales, desarrollados por Bill Devall y George Sessions en el libro Deep Ecology (1970).

 

Los principios fundamentales del ecologismo profundo.

1. El bienestar y el florecimiento de la vida humana y no humana en la Tierra tienen valor por sí mismos. Estos valores son independientes de la utilidad que suponga el mundo no humano a los propósitos humanos.

 

2. La riqueza y diversidad de los seres vivos contribuye a la realización de estos valores y son valores en sí mismos.

 

3. Los humanos no tienen derecho a reducir estas riquezas y diversidad excepto para satisfacer sus necesidades vitales.

 

4. El florecimiento de la vida y la cultura humana es compatible con un sustancial decrecimiento de la población humana. El florecimiento de la vida no humana necesita de ese decrecimiento poblacional.

 

5. La interferencia actual de los humanos en el mundo no humano es extensa, y la situación empeora rápidamente.

 

6. En consecuencia, la organización política debe ser cambiada. La política afecta a las estructuras económicas, tecnológicas e ideológicas. El estado de las cosas debe ser profundamente distinto al del presente.

 

7. El cambio ideológico es el de apreciar la cualidad/calidad de la vida en lugar de adherirse a un incremento en el nivel de vida; nivel que implica mayor capacidad de consumo. Habrá una clara conciencia sobre la diferencia que existe entre lo que es grande, en cuanto a tamaño, apariencia y lo que es bueno, enriquecedor.

 

8. Aquellos que aceptan los principios previamente mencionados sienten el deseo de luchar por hacer realidad los cambios necesarios.

 

Devall y Sessions amplían la tesis sobre ecologismo profundo de Aldo Leopold y Arne

Naess. Sus ocho principios claves sobrepasan la desalentadora tarea de dilucidar el ecologismo profundo y nos proporcionan unas excelentes bases para repostular nuestro comportamiento. El fuerte énfasis en el biocentrismo, el reconocimiento de una crisis en el mundo natural, y el llamamiento a la acción, son las principales características del ecologismo profundo. Los ocho principios representan un proyecto (todavía por culminar) de sentar las bases de un verdadero ecologismo re-evolucionario.

 

Esta declaración ha sido aceptada por la comunidad científica conforme se demuestra el cambio y catástrofe medioambiental provocada por los humanos. A pesar de que la majestuosidad de la naturaleza queda patente continuamente, los científicos han observado una desaparición de especies, cambios en el hábitat, y la saturación de agentes contaminantes en los ecosistemas. La mentalidad materialista y la búsqueda de explotar la naturaleza propia del capitalismo aseguran la aceleración de la destrucción ecológica.

 

Ojala esta reflexcion nos sirva de algo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1. En el Ngulumapu –región oeste, ocupada actualmente por el Estado chileno– el territorio abarca desde los límites norte de las comunas de Lewfü, Los Álamos, Angol, Renayko, Mulchen, Kilako y la nueva comuna del Alto Bíobio, hasta el límite sur de la Füta Wapi Chillwe (Chiloé), exceptuando la actual Provincia de Palena . En el Puelmapu –región este ocupada actualmente por el Estado argentino– el territorio debe considerar varios departamentos de las actuales provincias de Newken (Norkiñ, Longkopuwe, Pikunche, Alumine, Zapala, Katanlil, Williche, Kollongkura, Lakar y Los Lagos), Río Negro (Fürilofche, Pilkaniyew y Norkiñko) y Chubut (Kushamen, Fütalewfü y Langüñew)

 


About this entry